Considero que esta adicción se puede prevenir con la ayuda de los padres porque ellos tienen gran responsabilidad en lo que le sucede a sus hijos, y lo ideal es tener una relación fuerte y de buena comunicación con los padres, para que los hijos no busquen refugio en estos juegos para distraer depresión, el sentimiento de abandono, ocultar tristezas, o daños en sus vidas causados por su entorno.
En el caso de los adultos, ellos deberían desarrollar la madurez y ver que no son niños que solo se pueden dedicar a jugar y por el contrario deberían independizarse, dar ejemplo y ser útiles a las vidas de los demás y a la suya propia.